Por ser mujer, por ser
madre
y por muchas cosas más.
Te valoro vida,
te valoro viento.
Siento que acaricias,
mi rostro y mi pelo.
Adoro al Señor,
que permitió ver
y querer mi suelo.
Mi Patria, mi gente,
los padres que tengo.
Hermoso es sentir
la vida que sueño.
Querer al humano,
respetar lo nuestro,
valorar lo poco
y sentir lo mucho...
Dar sin esperar
algún retribuyo.
¡Qué lindo es vivir
saboreando todo,
lo que Dios nos dio
así, a su modo!