René Favaloro nació en La Plata el 12 de julio de 1923. Hijo de un carpintero y de una modista, vivió una infancia pobre en el barrio El Mondongo, un barrio de inmigrantes ubicado cerca del estadio de Gimnasia.
En los potreros aprendió a amar el fútbol, y se hizo un hincha fanático de Gimnasia y Esgrima. Estudioso, fue un alumno aplicado, que hizo de la autodisciplina una filosofía de vida.
En 1949 se graduó como médico en la Universidad Nacional de La Plata.
Para él, la medicina era un apostolado, tal como la consideraban los maestros griegos. En 1950 se fue a trabajar a La Pampa como medico rural. Su esposa fue Maria Antonia (quien falleció en 1998) a quien conocía desde sus años de escuela secundaria. En 1962 viajó a Estados Unidos para especializarse en cirugía toráxica y cardiovascular. Su obra, "Fundación Favaloro" que organizó muchos transplantes fue docente. En los últimos tiempos residía en el barrio de Palermo en la ciudad de Buenos Aires.

Favaloro fue uno de los médicos más prominentes de la historia en la Argentina y era reconocido internacionalmente por ser el primero en realizar un "by pass" (saphenous vein graft), un método que salva cada día numerosas vidas en todo el mundo. También era reconocido como intelectual y como amante de la Historia, ya que había escrito varios libros acerca de la vida del general José de San Martín, de quien se reconocía admirador. Favaloro presidía su Fundación, uno de los centros más avanzados del país en materia de cardiología y cirugía cardiovascular en la que, a pesar de los costosos tratamientos, se atendía en forma gratuita a cientos de personas en grave estado de salud.
Desde siempre sostuvo que todo universitario debe comprometerse con la sociedad de su tiempo y recalcó: "quisiera ser recordado como docente más que como cirujano". Por esa razón, dedicó gran parte de su tiempo a la tarea docente, a la preparación de programas educativos y a escribir libros de medicina, educación y la sociedad.En los últimos tiempos residía en el barrio de Palermo en la ciudad de Buenos Aires. Una crisis de índole personal y económica ligada al mantenimiento de su Fundación, lo llevó a tomar la decisión de suicidarse a los 77 años de edad. Su inesperada desaparición es una dolorosa pérdida para la humanidad.
La trágica determinación la tomó el sábado 29 de julio de 2000 en horas de la tarde en su domicilio de la ciudad de Buenos Aires quitándose la vida mediante un disparo en el corazón.
Estaba solo. Su muerte fue constatada pocas horas mas tarde por su secretaria, un hermano, el portero del edificio y luego por la policía. La justicia confirmó finalmente pocas horas mas tarde el hecho como un suicidio.
Médico y humanista ejemplar
La trascendencia internacional del Dr. René Favaloro ha estado unida a sus revolucionarios aportes realizados a la cirugía cardiovascular a través de la técnica del by-pass coronario especialmente a partir de mediados de la década de los años 60 en EE.UU..
Laureado entre otros premios con la Medalla de Oro de la Ohio State Medical Association en 1970, con la Medalla de Oro otorgada por la Sociedad Argentina de Cardiología en 1978, Premio de la Cleveland Clinic Foundation "Distinguished Alumnus Award" en 1987. Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad de Tel Aviv, Israel, en 1980. Premio Konex en 1993. En la actualidad seguía siendo uno de los máximos referentes internacionales de la medicina argentina.
En su país sus cualidades humanas y profesionales las empleó en múltiples actividades de excelencia referidas a la investigación, la docencia y la cirugía, Dirigía el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, el Instituto de Investigación de Ciencias Básicas y la Universidad Favaloro.

El talento de ese genio
que con nosotros no está
en la tierra, si en el cielo
pues Dios lo recuerda más.

Las vidas que el salvara,
aquí, en el mundo quizás
el talento de ese hombre...
no supieras valorar.

Hoy todo el mundo lo siente
pues en el alma estará
de todos los que queremos
y honramos "su humanidad".

Señor, Doctor de la vida,
de su pueblito natal
espero que no sea en vano
su actitud personal.

Han hecho oídos sordos
no les preocupe quizás,
que tras su "ilustre figura"
vive un hombre de verdad.

Ana Marķa Zacagnino