Nació el 1° de Junio de 1903 en el Barrio de Caballito, Argentina. Su verdadero nombre, era María Esther Traverso.

Hija de Pedro Traverso -que falleció cuando ella tenía apenas dos meses- y María Angela Pérez fue educada en un ambiente que favorecía la creatividad artística, a tal punto que su madre quería que estudiara Filosofía y Letras, cosa poco común para las chicas de esa época. Seguramente tanto estímulo rindió sus frutos más tarde. Dicen que desde niña, imitaba a sus amigos y sobre todo a su mucama Francisa, quien sería el germen del primero de sus personajes, Candida.

A los 11 años escribía y representaba pequeñas obras para los vecinos y en la adolescencia formó una pequeña compañía en la que ella actuaba, escribía y dirigía.

Después de que terminó el secundario, se casó con un ingeniero, llamado Felipe Edelman, apenas terminado el colegio secundario y a dos meses de dar a luz a su hija Ángeles, falleció su madre. Por ese mismo tiempo su marido, que era un jugador compulsivo, perdió todo el dinero y los valores. Su decisión fue terminante: separarse. "Mi catástrofe sentimental y económica" la llamó en sus memorias. Niní se separó y volvió a Buenos Aires, donde trabajo como periodista en las revista La Novela Semanal y Sintonía. En esta última revista, también trabajo como dibujante humorística. Niní hacía la sección alfilerazos, que firmaba Mitzi. Al poco tiempo se presentó y gano un concurso de canto y con el pseudónimo Ivonne D´arcy realizó presentaciones como "cantante internacional" en distintas radios, con lo cual estaba a un paso de retomar su carrera de actriz.

Aunque el éxito de sus otros personajes y el cine hicieron olvidar a Ivonne, pero sobre todo porque había decidido cambiarse el nombre por uno "más pegador". Para ello recurrió al apodo de su infancia: el cariñoso Niní (de Marinita, Ninita), que lo complementó con el apellido Marsal, proveniente de las tres primeras letras de su nombre (Marina) y del apellido su segundo marido, Marcelo Salcedo. Tal vez por cosas del destino, o por que la prensa no lo consideró lo suficientemente glamoroso, lo modificó transformándolo en Marshall.

En esta etapa de su carrera ya compartía cartel con figuras consagradas como Marcos Kaplan, Pepe Iglesias, Tito Lusiardo y Juan Carlos Thorry.

En 1937. comenzó en Radio el Mundo, con su personaje de la mucama gallega Cándida, y un año después, debutó en el cine con "Mujeres que Trabajan", de Manuel Romero. Allí, Niní no era protagonista, pero si la atracción principal, algo que sería una constante en la estructura de sus filmes más famosos. Este filme, también marcaría una constante en la década de oro de la actriz en el cine, ya que, probado su éxito como autora en la radio, Romero la dejó escribir sus propios diálogos.

Un repaso por las películas de Niní, dan cuenta de algo más de una década brillante y muy fructífera (en la que su inmenso talento logró transformar películas que son unos bodrios espantosos, en clásicos del humor nacional), que comenzó con su primera película y término en 1949, cuando debió abandonar el país por problemas políticos.

En 1939 la actriz ya era una de las grandes estrellas del por entonces exitoso cine argentino y protagonizo tres películas. Dos las dirigió Romero (Divorcio en Montevideo y Casamiento en Buenos Aires) para el sello Lumiton que tenía la exclusividad del personaje de Catita. La otra fue Candida, (de Luis Bayón Herrera), que fue el debut ed la gallega en el cine. La exclusividad sobre ese personaje era de EFA.

En 1940, Argentina Sono Film, el estudio más grande del país, se sumó al interés por el fenómeno que significaba la actriz y la contrató para hacer otros personajes. Ese año filmó "Hay que educar a Niní", con dirección de César Amadori y Luna de Miel en Río, de Romero. La argentina tenía tres grandes estudios de cine, y Niní estrenaba una película por año en cada uno de ellos.

En 1942, la actriz firmó un contrato de exclusividad millonaria con Radio Splendid y de este modo abandonó, después de cinco años, Radio El Mundo y a Juan Carlos Thorry, su compañero de programa en aquella emisora.

Un año después un golpe de Estado del Ejército, impidió lo que todo el mundo descontaba, hasta Niní en su libro de memorias, que pasaría en las urnas, el triunfo de los socialistas. En sus memorias, la actriz escribió: "Después de estos movimientos pseudo salvadores del puebo, siempre surge una especie de pretendida moral ramplona que quiere eregir en jueces o directores de la cultura a los propios funcionarios. Incluso, los de segundo o tercer orden.".

Con esa moral ramplona como argumento, los militares prohibieron a Niní en radio, aunque la dejaron continuar trabajando en cine. Los argumentos: desvirtuar el idioma e idioteces por el estilo.

Es interesante la opinión de la actriz al respecto para comprender como es que elaboraba sus personajes. "Si bien es cierto que había actores y locutores que cometían horrores de expresión, a veces asesinando el idioma y a los que se les debía exigir corregir su lenguaje, las autoridades de Radiocomunicaciones pretendieron en cambio olvidar el habla popular, el lunfardo y esconder las realidades educacionales que la calle mostraba a diario. Se pretendió ignorar la forma de hablar de los argentinos."

El segundo episodio de censura, la obligó a abandonar el país y desde entonces nunca fue la misma. En 1949, un productor de Sono Film fue a solicitarle a Eva Perón un permiso de importación de película virgen, Eva le pidió a cambio, ver el programa de filmación del estudio. Allí la primera dama tachó el nombre de Niní de todos los proyectos en los que participaría. Mentastí en persona entrevistó a la actriz y le dijo que la cosa no iba más. Hay varias versiones sobre este incidente. Una dice que la rivalidad entre Niní y la mujer de Perón surgió en 1942, cuando ambas trabajaban en Radio el Mundo. Una era la gran estrella de la emisora y la otra una actriz secundaria de un radioteatro que buscaba un lugar más destacado y pretendía específicamente el lugar de la estrella. Pero la actriz seguía censurada en la radio desde 1943 (dato curioso: el gobierno de Perón jamás le había levantado la prohibición). También se dijo que a evita le había molestado mucho el papel de Niní en Madame Sans-Gene, aunque el filme era anterior a que Evita conociera a Perón y se dedicara a la política.

La excusa que puso Juan Duarte, -hermano de Eva y secretario de Perón- fue que la actriz había imitado a su hermana, vestida de prostituta "en una fiesta de pitucos". Niní no lo pensó más y en "un día triste de 1950" tal como ella lo definió, se fue a México, en donde tenía un éxito enorme.

Allí rodó siete películas, a las que hay que sumarles las que hizó en España. Cuando regresó al país, trato de relanzar una Catita que se había quedado sin tiempo y sin lugar. Lo demás fueron papeles tristes, en los que hacía de vieja gloria. Pequeños crímenes a manos de Enrique Carreras o Palito Ortega. De esa época, habría que rescatar su incursión en el Teatro, sobre todo en el Café Concert, en una temporada en Mar del Plata con "Y se nos fue redepente" y algunas apariciones televisivas en las que por momentos, mostró su talento increíble.

Para recordar a Niní, sería bueno ver una y mil veces todas sus películas y quedarse con una frase: "Me gustaría que me recuerden como una señora de su casa que se hizo la graciosa, nada más que eso...".

Ella se transformó en un fenómeno de masas que tuvo su inicio en la radio y prosiguió en el teatro, el cine y en una etapa crepuscular en la televisión, hasta que el 18 de marzo de 1996, a los 92 años se apagó la vida de Marina Esther Traverso, a quien todos recordamos con el nombre de Niní Marshall.

Como Guionista: Cándida (1939) Diálogos: Los celos de Cándida (1940) Diálogos adicionales:

Mujeres que trabajan (1938)

Intérprete:

¡Qué linda es mi familia! (1980)

Vamos a soñar por el amor (1971)

La novela de un joven pobre (1968)

Ya tiene comisario el pueblo (1967) Doña Sofocación

Escándalo en la familia (1967)

Cleopatra era Cándida (1964)

Catita es una dama (1956)

Mujeres que bailan (1949)

Porteña de corazón (1948)

Navidad de los pobres (1947)

Buenos Aires canta (1947)

Una mujer sin cabeza (1947)

Mosquita muerta (1946)

Santa Cándida (1945)

Madame Sans Gene (1945)

Carmen (1943)

Cándida, la mujer del año (1943) Cándida

La mentirosa (1942)

Cándida millonaria (1941)

Orquesta de señoritas (1941)

Yo quiero ser bataclana (1941)

Luna de miel en Río (1940)

Hay que educar a Niní (1940)

Los celos de Cándida (1940)

Casamiento en Buenos Aires (1940)

Cándida (1939) Cándida

Divorcio en Montevideo (1939)

Mujeres que trabajan (1938)