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María
de los Ángeles Félix Güereña,
nació en El Quiriego, Álamos,
Sonora, México, el 8 de abril de
1914 llamada popularmente por su belleza,
María Félix La Doña,
María Bonita o la Mexicana. Inició
su carrera cinematográfica con un
estelar en El peñón de las
Ánimas (1942) al lado de Jorge Negrete.
El cine mexicano la recibió en la
cúspide, de la cual nunca se bajó.
Se dice que fue descubierta por el ingeniero
Fernando Palacios, personaje relacionado
con el mundo del cine. De esta relación
y de una boda posterior con Raúl
Prado, integrante del trío "Los
Tres Calaveras" se sabe poco; este
misterio forma parte de la mitología
creada alrededor de la estrella. A partir
de Doña Bárbara (1943) la
actriz y sus personajes comenzaron a fundirse
en una sola unidad. Muchos especialistas
afirman que María Félix siempre
se interpretó a sí misma en
todas sus películas. Opiniones más
aventuradas, como la de Paco Ignacio Taibo
autor del libro La Doña (1991)- señalan
que la aparición de la actriz en
el panorama del cine mexicano fue tan impactante
que los guionistas y directores terminaron
por escribirle historias de acuerdo a su
personalidad. El resultado fue una curiosa
mezcla de realidad y ficción que
terminó por construir el mito de
la Félix. Sus matrimonios con Agustín
Lara (1943-1947) y Jorge Negrete (1952-1953)
ayudaron a afianzar su imagen de "devoradora"
de hombres. Su fama se extendió a
toda América Latina, España,
Italia y Francia. En este último
país, María Félix realizó
uno de los filmes que recuerda con mayor
orgullo: French Cancan (1954) dirigido por
Jean Renoir. Su rechazo a trabajar en el
cine estadounidense fue legendario, por
lo que su fama nunca trascendió las
fronteras del norte de México. Sin
embargo, a ella le bastó su triunfo
nacional y su fama en los países
europeos donde fue conocida como "La
Mexicana".Tras su última aparición
cinematográfica, en La Generala (1970),
María Félix estuvo relacionada
por lo menos con tres proyectos fílmicos,
ninguno de los cuales logró cristalizarse.
El primero de ellos fue la versión
cinematográfica de la novela de Carlos
Fuentes "Zona sagrada", cuya trama
guarda más de una relación
con la vida de la estrella. El segundo,
la polémica adaptación de
"Toña Machetes", novela
escrita por Margarita López Portillo,
que terminó filmándose con
Sonia Infante. El más reciente, fue
la adaptación de "Los papeles
de Aspern" de Henry James, que llevaría
por título "Insólito
esplendor" y que iba a ser dirigida
por Jaime Humberto Hermosillo. A finales
de 1998, la Doña sorprendió
una vez más a propios y extraños
grabando un disco al cual tituló
"Enamorada". El día de
su presentación habló una
vez más de su eventual retorno al
cine. A pesar de ello, la Félix permaneció
alejada de la actuación. A esas alturas,
su leyenda era más importante que
cualquier retorno. En marzo de 2002, quizás
presintiendo su inminente partida de este
mundo, la televisión volvió
a dirigir su mirada hacia María Félix.
Un par de documentales dieron cuenta de
sus triunfos, sus amores, sus inolvidables
frases y su deslumbrante imagen. Al final
de uno de ellos, María aparece sola
en medio de las penumbras, sentada en la
sala de su casa de Cuernavaca. De sus labios
surge un leve murmullo, como si la diva
estuviese platicando con sus recuerdos:
"Acuérdate de Acapulco, de aquellas
noches, María bonita, María
del alma...." Fallece el 8 de abril
de 2002.
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