

La Otra
¡Tú,eres la otra! La que
pacientemente espera,
que le entregue mi amor de madrugada.
Aunque sean restos gastados de jornadas
compartidas con quien de verdad, me
roba el alma.
Y lo sabes, muy bien que lo sabes,
que eres "la otra", la que
no tiene derecho a rebelarse,
pues si me enfado, yo puedo abandonarte.
Y crees que morirías de pena
si te dejo.
Cada mañana, de frente en el
espejo,
te sientes nadie.
Ves el reflejo de una mujer cansada,
con la angustia clavada, dentro del
corazón.
Y yo, impasible, te veo sufrir como
si nada,
sigo con mi vida, absurda, alocada.
Sin saber, ni entender, que los años
pasan,
que la vida pasa, que soy egoísta,
cobarde, cruel,
y tu siempre aquí, muy juntito
a mí, perdonando faltas.
Hoy, por primera vez, me he puesto a
pensar
Y ¿Si un día me dejas,
y si un día te marchas?
¿Qué será de mí,
sin tí en esta casa?
Entonces "la otra" ya no serás
tú.
Volverás a ser, aquella mujer,
a quien adoraba.
Que me volvió loco, que encendió
mi piel,
que colmó mis ansias.
Aquella mujer,
a quien cada sábado regalaba
rosas,
y un día ante Dios, tomé
por esposa,
¡Jurando ser fiel!
Autor: Libra.
Bernardo Manuel Perez Bragaña