Embrujo
La noche con su embrujo
nos invitó a danzar.
Con música que somos
la oímos al soñar.
Tormento que envolvía
nuestros cuerpos y almas.
Caricias que nacían
solo con la palabra.
¡Te quiero! Me decías
¡Te amo! Yo a Ti
Sin contar los segundos
quedándonos allí.
Unidos en la noche
silenciosa y feroz,
embrujo, danza y dicha
en un nido de amor.