Amantes

Te hallé en esas playas,

donde el mar te bautiza.

Fuimos tú y yo dos almas

bajo la leve brisa.

Mientras desde muy cerca

sostenías mi cuerpo.

Y la luna sonriente,

celaba nuestro encuentro.

¡Qué belleza es amar!

¡Qué dichoso el sentir!

Solos, como amantes

que sueñan aún vivir.

Llegó de pronto el alba,

y en la playa sentí,

nuestras almas enlazadas

¡Que aún no tienen Fin!

Ana María Zacagnino